miércoles, 5 de junio de 2013

¿Se puede trasformar un defecto en una virtud?

Es cierto que todos estamos hechos y llenos de defectos pero también de algo mucho más importante como son las virtudes. Antes de ser juzgados por los demás, en mi opinión, tenemos que aprender a valorarnos a nosotros mismos ya que si no ninguna otra persona lo hará por nosotros.
Hay defectos y defectos. Están los que son defectos de verdad como los físicos que se ven a simple vista y van a estar para siempre y otros que cada uno piensa que tiene pero que en realidad no existen, tan solo nuestra forma de pensar es la que se apodera de los que creemos que lo son.
Los defectos físicos siempre se intentan disimular creo que por miedo a que los demás se rían pero es muy poca gente la que hace de ello una virtud.
Por otra parte los defectos que nosotros pensamos que tenemos pero es evidente que no están ahí, para mí si que son un problema por ejemplo, una chica que está muy delgada pero ella no lo ve así, eso es un problema porque se siente mal por algo que realmente es mentira y desgraciadamente como este caso hay muchos más. 
Para transformar defectos en virtudes tenemos que mirarnos bien y aceptarnos tal cual, al final hasta lo que menos nos gusta de nosotros mismos lo acabará haciendo. No te dejes influenciar por cómo sean otras personas, seguro que tú tienes algo mejor.
La conclusión sobre este tema es que casi siempre se pueden cambiar las cosas que no nos gustan y si no se puede cambiar simplemente acéptalo, no será tan malo y te sentirás mejor.  

viernes, 3 de mayo de 2013

Cuento Barroco.


El tiempo huye, le dijeron un día a una pequeña…
Érase una vez en un pueblo al norte de Francia, vivía una niña llamada Clara. En la casa habitaba con su madre y su abuelo. En todo el pueblo eran considerados como una familia un tanto peculiar no por su forma de ser si no por no tener algo que todos los demás tenían en sus casas. Relojes es la palabra mágica.
En esa casa nunca jamás había habido ni un reloj y para Clara no era nada extraño pero cada vez que invitaba a un amigo para jugar y preguntaba la hora ella no sabía que decir ya que aunque los había visto en el colegio y en otras casas, no tenía la curiosidad de saber para que estaban ahí si ella ni los necesitaba.
Clara iba creciendo y cada vez eran más las personas que se preguntaban por qué únicamente esa familia no los utilizaba o si quizá era tan solo un rumor. Todos querían comprobarlo. La niña se sentía extraña y cuando tenía un rato libre se encerraba en su habitación, le daba vueltas y trataba de buscar una respuesta ya que su principal idea era que si su madre y su abuelo no habían puesto relojes hasta ahora en la casa por algo sería pero a la vez no se sentía capaz de ir a preguntarles por miedo a una mala respuesta. Clara se enfadaba con ellos y no entendía porque los demás sí y ella no. Tenía la sensación de que algo había ocurrido en sus vidas para que se negasen a comprar uno. Quizá no era tan grave…
Una noche mientras Clara se preparaba para ir a dormir el abuelo se acercó a su cuarto y le dijo que quería contarle una historia muy importante que esperaba que le ayudase a resolver sus dudas. Ella escuchó atentamente mientras su abuelo decía: desde hace un montón de años cuando yo era pequeño tenía la misma sensación que ahora tienes tú, te sientes rara o diferente pero solo porque otros tienen algo que algún día te darás cuenta que no hace falta y te explico el por qué. Mi madre decía que eso a lo que se le llama reloj era un cacharro inservible, para ella lo único que hacía era complicarte la vida porque marcaba unas horas que sin tu quererlo te hacían caer en una rutina, eso implicaba que el tiempo iba pasando más rápido de lo que podías creer y poco a poco te olvidabas de disfrutar cada momento. Ella me contaba que cuando eres pequeño no lo aprecias pero que a medida que creces hasta que te haces lo suficientemente mayor como para poder fijarte en los años vividos te arrepientes y mucho de cosas que podías haber hecho, dicho... y que por culpa de la rutina o simplemente de algo que te marcase a ti mismo no disfrutas.
Clara se quedó muy sorprendida porque se esperaba algo peor y en realidad ese pequeño relato hizo que su forma de pensar cambiase radicalmente. Tenía ganas inmensas de salir corriendo a por sus amigos, hacerles probar una vida sin reloj y convencerlos de que la vida pasa rápido sin darse cuenta, que no hay que desaprovechar ningún momento y disfrutarlos todos. Clara consiguió su objetivo, todos los habitantes de ese pequeño pueblo se deshicieron de su “cacharro” y hasta le dieron las gracias porque les gustaba ser diferentes a otros y vivían más felices.

viernes, 19 de abril de 2013

La vida

He cogido este tema tan amplio para mi ensayo porque me parece muy interesante, común y que todo el mundo puede entender. 
Ahora os voy a contar una historia: un niño de año y medio pierde a su padre en un accidente de coche, vive con su madre y tiene una hermana tres años mayor que él. La madre sólo tiene ojos para su hija y el niño con forme va creciendo sufre insomnio y tiene sueños un tanto extraños, como es normal él se lo cuenta a su madre pero esta le dice que no se preocupe y no le da mayor importancia. Esto le pasa a menudo y el chico se asusta porque apenas puede dormir, se siente incomprendido. Le cuesta relacionarse con los demás niños del cole pero para su familia sigue siendo el mismo. El chico se hace mayor, hace nuevos amigos y cuando llega a casa lo único que le apetece es encerrarse en su habitación y tocar su instrumento favorito ya que es la mejor manera que tiene de desconectar de ese ambiente familiar que tan poco le gusta. Intenta evitar a su madre para no contestarle mal porque le guarda rencor y con su hermana lo mismo, no la soporta.
Ahora bien, ¿qué hacemos para que este chico sea feliz y se encuentre cómodo en su vida diaria? 
Pues si os digo la verdad el chico de vivir en esas situación y creyendo que no tenia a nadie se hizo cada vez más fuerte, cambió el aislamiento en su pequeño rincón por paseos con amigos y de lo que más disfrutaba y lo que realmente le hacía feliz era como las personas con las que él se sentía querido lo eran.
En mi opinión esto es otra manera de ver la vida y disfrutarla, no centrándote solo en ti mismo si no observando los sentimientos de los demás y aprendiendo de ellos. Se puede ser igual de feliz teniendo todo lo que te gusta que viendo lo mismo en una persona querida. 

martes, 9 de abril de 2013

Tage wie diese :)





Espero este día desde hace semanas
Y bailo de la alegría sobre el asfalto
Como si hubiera un ritmo, como si hubiera una canción
Que me llevara continuamente por la calle
Encontrarte, pasarte a buscar, como si fuera acordado
En el mismo horario, en el mismo lugar, como la última vez
A través del gentío, la multitud
Nos abrimos el bien conocido camino
A lo largo de los callejones, las terrazas del Rin
Sobre los puentes, hacia donde está la música
Donde todo es ruidoso, donde todos están allí, para enloquecer
Donde los otros esperan, para comenzar con nosotros, y soltarse

En días como estos, se anhela la infinidad

En días como estos, aún tenemos una eternidad
Anhelo la infinidad

Esto es eterno, eterno para hoy
No estamos quietos por una noche entera
Ven, te llevo a través de la gente
No tengas miedo, yo te cuido
Nos dejamos flotar, nos sumergimos, nadamos con la corriente
Giramos nuestros círculos, no caemos más, somos ingrávidos

En días como estos, se anhela la infinidad
En días como estos, aún tenemos una eternidad
En esta noche de las noches, que tanto nos promete
Vivimos lo mejor, no hay un fin a la vista

No hay un fin a la vista (x3)